Si estás mínimamente en los negocios de internet o quieres montar algo, leerás en muchos sitios que las redes sociales tienen mucha importancia por esto y aquello.
En las conferencias sobre temas de internet suelen preguntar ¿Cuántos de ustedes están en una red social? Y casi todo el mundo levanta la mano. Y es que lo contrario sería incongruente ¿No? Es como ir a una carrera de motos y preguntar a la gente que quiénes tienen moto.
De las misma forma, en los medios de comunicación (radio, prensa y televisión), también se habla con relativa frecuencia de las redes sociales. A veces se habla de las ventajas y otras veces de las desventajas, pero lo importante para las redes sociales es que se habla de ellas.
Lo interesante de la información en internet es que no está manipulada por los medios tradicionales. Pero las redes sociales empiezan a ser una excepción en la medida que los medios de comunicación pueden llegar a manipular. La importancia de las redes sociales es alta, pero no tanto cómo quieren hacernos creer. “Si no estás en Facebook no existes”… En realidad, quién quiero que me conozca, ya me conoce.
Las redes sociales manejan muchan información de los usuarios, no solo personal, sino también de comportamientos en la red. Toda esa información es oro para las empresas, hacen sus estudios de mercado y se adelantan a nuestras necesidades. Sin hablar de la publicidad que albergan las redes sociales, que forman parte de sus altos ingresos.
No tengo nada en contra de las redes sociales, pero me gustaría que los usuarios las utilizaran con más conocimiento de causa y pensando si están siendo manipulados o no, para que hagamos lo que quieren que hagamos.
¿Estás de acuerdo?
Jorge Martin
www.EstrategiaWebmaster.com
DIC

Lo importante no es que se hable de ellas, sinó lo que hacen… o lo que cada uno cree que hacen.
Desde mi humilde situación de no asociado, para mi las RS són vinculos débiles a los que (interesadamente) se les da una sobrevaloración (personal, politica, social…), luego la dura realidad se encarga de resituarnos.
Pero con una terca reincidencia volvemos de nuevo al punto de partida. Yo, en la prehistoria de las redes, pensaba que con un interlocutor de una lista (que cosa más antigua) de distribución mantenia una elación más firme que con las personas reales con las que me relacionaba. Hizo falta que ocurriera una debacle (Génova 2001, toma ya prehistoria!!!) para ver que las relaciones que havia creado se deshacian en la nada, parece mentira como el miedo no físico puede llegra aafectar a una persona (o a varias).
Yo uso internet, soy miembro de algunas comunidades, pero de ninguna de las de “actualidad”, no por motivos ideológicos (que también) sinó porqué ahora mismo no me dan ninguna respuesta a mis necesidades, hice un perfil en Face… y lo abandoné, tengo otro en twiter que no uso… me conecto a algunos foros y visito algunas webs de información, pero ya no confio (como hacia en 2001) en las relaciones por internet… prefiero convocar (via internet) una paella en un lugar lejano a mi residencia para conocer personas que cifrarlo todo a las elaciones electrónicas.
En el fondo si dejamos nuestras relaciones a manos de corporaciones “amigables” nos arriesgamos a que nuestras relaciones caben siendo “no-amigables” (aunque el receptor no se de cuenta).
Ciberbesos.